La arquitectura centralizada que propone Citrix responde a distintas necesidades: racionalizar la difusión de las aplicaciones, agrupar los datos clave de la empresa y reducir los esfuerzos (tiempo y recursos) necesarios para el despliegue de las aplicaciones, implementar y administrar toda una gama de aplicaciones de gestión (yendo de los programas informáticos de planificación de los recursos de la empresa y gestión de los recursos cliente, a aplicaciones de productividad).
Como se efectúan en servidores centralizados, las actualizaciones del código cliente pasan casi inadvertidas a los ojos de los usuarios y del equipo informático, esto resulta muy beneficioso ya que nos encontramos en un momento en que las presiones del mercado promueven la modificación casi constante. Los nuevos usuarios y las sociedades recientemente adquiridas pueden ser añadidos rápidamente a la base de los usuarios, favoreciendo así un acceso y una productividad casi inmediatos.La infraestructura Citrix permite acceder mediante Internet a todas las aplicaciones Windows o UNIX existentes, hacer las aplicaciones web más potentes y más fáciles de administrar y, realizar importantes mejoras en términos económicos, de seguridad y estabilidad.